1991 - Alejandro Ortmann - 2006
Ustedes ya conocen la diferencia entre el chueco y quien les escribe, por ende no pueden pretender un dialecto similar al del señor contador. Si es que no se olvidaron de mí, recordarán que mi fuerte no era Lengua y Literatura y, si recordaran mejor (hagan un esfuerzo), sabrán que no tuve fuertes en la Secundaria, salvo Gimnasia. Así que trataré ser de explícito y muy breve… para no aburrir.
15 años para mí parecen más porque a diferencia de Gabi o de Leo, yo no me crucé con nadie de mis ex compañeros.
Les puedo contar que si se imaginan que cambié, se equivocan. Les juro que hice lo posible, pero el estudio no es lo mío, probé pero no hubo resultado.
Igual la vida no me trató para nada mal, me la supe rebuscar y hoy me encuentran casado, con un adorable hijo de un año, trabajando en un Cyber que pude montar hace unos años.
Tampoco les quiero contar más porque sería lindo encontrarnos y poder charlar de lo ocurrido en estos años y seguro, que al igual que ustedes, tengo varias anécdotas divertidas.
Nos vemos.
15 años para mí parecen más porque a diferencia de Gabi o de Leo, yo no me crucé con nadie de mis ex compañeros.
Les puedo contar que si se imaginan que cambié, se equivocan. Les juro que hice lo posible, pero el estudio no es lo mío, probé pero no hubo resultado.
Igual la vida no me trató para nada mal, me la supe rebuscar y hoy me encuentran casado, con un adorable hijo de un año, trabajando en un Cyber que pude montar hace unos años.
Tampoco les quiero contar más porque sería lindo encontrarnos y poder charlar de lo ocurrido en estos años y seguro, que al igual que ustedes, tengo varias anécdotas divertidas.
Nos vemos.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home